1. H.

Cuando hablamos de una persona a la que esperamos, de pronto llega y se dice una frase en pareado en tono jocoso celebrando su llegada. Simplemente eso, sin ninguna profundidad, ni segundo sentido. Este es un ejemplo de que no todos los refranes son dignos de ser incluidos en un tratado o en un mínimo estudio sobre lo guardado en estas muestras de sabiduría popular; de filosofía tiene muy poco.

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