1.C.
Lo fácil, cuando se trata de elegir, es dejarnos llevar por lo que entra por los sentidos con contundencia; lo grande, lo alto, lo fuerte, lo bello. Pero la realidad (o lo que piensan las personas de ella) es más compleja y la mayoría de las veces seguramente una elección que parecería así de sencilla puede estar equivocada. Sin embargo, si se trata de elegir y es difícil decidirse, al menos, en esa faceta, en el tamaño o en la estética, acertaremos.